Cómo hemos visto en el post anterior (Cómo se usa el CBD) la eficacia y los beneficios varían según el formato en que se presenta el CBD y en cómo se aplique (el aceite, por ejemplo, se puede aplicar como tópico y consumir de varias maneras distintas), pero también varía según la concentración de producto, es decir, de la cantidad de CBD que contiene, pero también depende de la situación personal (si hay enfermedades preexistentes, por ejemplo, si hay dolor, la intensidad éste y la propia tolerancia al dolor, de la complexión física, etc.). Esto tiene ventajas e inconvenientes.
Lo bueno es que no hay una “dosis estándar”, esto es bueno porque significa que el CBD no produce dependencia ni tolerancia (no se necesitan aumentar las dosis con el tiempo, ya que el CBD no pierde su efecto y se puede dejar usar esporádicamente o dejar de usar o tomar en cualquier momento sin percibir ningún tipo de síndrome de abstinencia).
Lo malo es que hay que “experimentar”, cada persona debe ir probando hasta encontrar su dosis ideal, en función de dicha situación personal que comentamos al principio del post y, por tanto, se dan casos en los que con 3 gotas al día de aceite de CBD se consiguen los resultados esperados y, sin embargo, otros necesitan hasta 10 en varias tomas.
Para comenzar con ese proceso de identificación de la “dosis personal perfecta”, se recomienda empezar con aceites con concentración del 5% de CBD para casos muy leves y puntuales, del 10% para medios, y del 15% en adelante para situaciones algo más fuertes, intensas o crónicas.
En este momento inicial, es suficiente empezar con 2 o 3 gotas de aceite de CBD de 1 a 3 veces al día y, si solo si es necesario se puede ir subiendo: primero el número de tomas (de 1 a 3), después el número de gotas y al final (si fuera necesario) subir la dosis (concentración), ya que realmente es mejor tomar pocas gotas de una dosis superior (del 15%, por ejemplo) que muchas de una concentración inferior, como el 5% (también es económicamente más rentable 😊), ¡pero primero hay que estar seguros de que es necesario!.

En determinados momentos la dosis habitual de CBD puede no ser suficiente para ayudarnos a aliviar determinados dolores y puede ser necesario, durante algunos días, complementar con algunas gotitas más o subir la dosis puntualmente durante varios días. Este caso es, por ejemplo, lo que suele suceder con algunas enfermedades reumáticas y también les sucede a algunas mujeres con los dolores menstruales.
Si te preocupa tomar demasiado, es importante que sepas que en los ensayos clínicos se han aplicado dosis de CBD de hasta 1.200 mg al día durante meses sin observarse efectos secundarios graves. Eso es más cantidad de CBD de lo se incluye en una botella entera de aceite de CBD MediLeaf 10% o más de 60 de las aplicaciones sugeridas ¡por día!.
En cualquier caso, LA CONSTANCIA ES MUY IMPORTANTE y, antes de subir o bajar las dosis, se debe usar durante al menos 7-15 días de manera rutinaria y valorar en este momento si es necesario o no cambiar la dosis.
Conoce todos los productos con CBD que te ofrecemos en sus distintos formatos y descubre cómo puedes incorporarlos a tu rutina diaria de bienestar.
